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ADIVINANZAS: Estas adivinanzas pertenecen al folklore
argentino (algunas con influencias de las tradiciones de los inmigrantes
que vinieron a establecerse en estas tierras).
Los temas son las cosas de uso cotidiano, la flora y la fauna
autóctona y las costumbres lugareñas. |
Cuando
chiquita, aspudita;
y cuando grande, mochita.
R. La luna. |
Hermanos son,
uno va a misa
y el otro no.
R.: El vino y el vinagre. |
Te la digo
y no me entiendes,
te la repito
y no me comprendes,
R.: tela. |
Vuela sin alas,
silba sin boca,
pega sin manos,
y no se lo toca.
R.: El viento. |
Soy animal que viajo:
de mañana a cuatro pies,
a mediodía con dos
y por la tarde con tres.
R.: El hombre. |
Brama
y brama como el toro
y relumbra como el oro.
R.: El trueno y el relámpago. |
Blanco, barranco
pantalón blanco.
R.: El avestruz. |
Horquetín, horquetín,
a cada paso hace chilín.
R.: La espuela. |
Salgo
de la sala,
voy a la cocina,
meneando la cola,
como una gallina.
R.: La escoba. |
En el campo grita
y no es campero,
pega el martillazo
y no es zapatero.
R.: La chuña. |
Soy llama, llamita,
y en el fuego no estoy.
Por un caminito
con mi carga voy.
Llamita que anda
y no quema ¿Quién soy?
R.: La llama |
Cuando me siento, me estiro,
cuando me paro, me encojo;
entro al fuego y no me quemo,
entro al agua y no me mojo.
R.: La sombra. |
Barba tiene,
hombre no es,
olas hace,
río no es.
R.: El trigo. |
Pampas
blancas,
semillas negras,
cinco toros
y una ternera.
R.: La manos, la lapicera,
el papel y la escritura. |
Animalito bermejo,
costillas sobre el pellejo.
R.: El barril. |
Tira el hilito,
y grita el pajarito.
R.: La campana. |
Unas
regaderas
más grandes que el sol
con que riega el campo
Dios nuestro Señor.
R: Las nubes. |
En una calle muy limpia
anda una dama a un compás,
que camina para adelante
con los ojos para tras.
R.: La tijera. |
¿Que será un animalito:
cuando más come,
más flaco se pone?
R.: El cuchillo. |
Con el piquito
picotea
y con el rabito
tironea.
R.: La aguja. |
Una pregunta tan fácil
sabiéndola preguntar:
¿qué planta se va a regar
cuándo la van a cortar?
R.: La barba. |
Redondo, redondo,
no tiene tapa
ni tiene fondo.R.: El anillo. |
Un cercado
bien arado
donde la reja
no ha entrado.
R.: El tejado. |
Fui por un caminito
encontré una dama,
le pregunté su nombre
y me dijo Juana.
R.: La damajuana. |
Una vieja corcoveta
tuvo un hijo enredador,
unas hijas buenas mozas
y un nieto predicador.
R.: La viña |
Oro no es,
plata no es,
abrí la cortina,
sabrás lo que es.
R.: El plátano. |
Come por el lomito,
destila por el piquito.
R.: La pava. |
Te digo y te repito
que si no adivinas,
no vales un pito.
R.: El té |
Una yegüita mora
con riendas en la cola.
R.: La aguja.
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Una
dama muy delgada
y de palidez mortal,
que se alegra y se reanima
cuando la van a quemar.
R.: La vela. |
En
el campo monterano
hay un fraile franciscano,
tiene dientes y no come,
tiene barba y no es hombre.
R.: El choclo. |
Vestidos de blanco y negro
venían dos caballeros,
uno al otro se decía,
yo primero-yo primero.
R.: Los pies. |
Una yegüita blanca
salta cerros y barrancas
no se manca.
R.: La luna. |
Un animalito bravo
piquito doblado,
sombrerito bayo
ponchito listado.
R.: El carancho. |
Ovillejo, ovillejo,
cara de indio viejo.
R.: El quirquincho. |
Salta
y Salta
y la colita le falta.
R.: El sapo. |
En Salta estaba,
aquí estaba
y siempre estaba.
R.: La taba. |
Mas largo que un pino,
pesa menos que un comino.
R.: El humo. |
Para ti, para él,
esta plantita, ¿cuál será?
Las semillitas para el aceite
que fríe, fríe y freirá;
los copos blancos para el mantel
y las cortinas de mi mamá.
R.: El algodón |
Blanca en mi nacimiento,
morada en mi vivir,
y me voy poniendo negra
cuando me voy a morir.
R.: La mora. |
Anda que anda
andadorita,
teje que teje
tejedorita
R.: La araña. |
Pérez anda,
Gil camina.
Zonzo es quien no lo adivina.
R.: El perejil |
Yo vi cien damas hermosas
en un momento nacer,
ponerse como una rosa
y en seguida perecer.
R.: Las chispas.
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Rocas por aquí,
nieves por allá,
el capote blanco
no se quitará...
Muy alto en los Andes.
¿Sabes quién será?
Termina con agua
y empieza con A.
R.: El Aconcagua |
Verde como loro
bravo como toro.
R.: El ají. |
Es colorado bolsillo,
que tiene plata en sencillo.
R.: El ají |
Mi padre tiene un dinero
que no lo puede contar,
mi madre tiene una sábana
que no la puede doblar,
mi hermano tiene un espejo
que no se puede mirar.
R.: Las estrellas, el cielo y el sol. |
Tengo
cabeza redonda
sin nariz, ojos, ni frente,
y mí cuerpo se compone
tan solo de blancos dientes.
R.: El ajo. |
En
blanco pañal nací
en verde me transformé,
fue tanto mi sufrimiento
que amarillo me quedé.
R.: El limón |
De nada sirvo de día;
de noche sirvo bastante;
como siempre doy trabajo,
me cortan a cada instante.
R.: El pabilo. |
Delante de Dios estoy
entre cadenas metida,
ya estoy alta, ya estoy baja,
ya estoy muerta, ya estoy viva.
R.: La lámpara del altar. |
Tengo la cabeza dura
me sostengo sobre un pie
y soy de tal fortaleza
que a Dios hombre sujeté.
R.: El clavo. |
En la punta de una barranca,
hay cinco niñas con gorras blancas.
R.: Las uñas. |
Chiquitito
como ratón,
guarda la casa
como león.
R.: El candado. |
Pajarito volando,
con las tripas colgando.
R.: Barrilete. |
Bajo de la lana
suena la campana.
R.: La tijera de esquilar. |
Siempre quietas,
siempre inquietas,
durmiendo de día,
de noche despiertas.
R.: Las estrellas. |
Fui al mercado
compré un negrito;
y ya en mi casa,
es coloradito.
R.: El carbón. |
El traje gris bien planchado,
en el pico una canción
y el copete colorado,
sombrerito coquetón.
R.: El cardenal. |
En
el campo me crié,
dando voces como loca,
me ataron de pies y manos
para quitarme la ropa.
R.: La oveja. |
Oro no es,
plata no es,
abrí la cajita
y verás lo que es.
R.: La nuez. |
Galán caballero,
chaleco blanco,
sombrero negro.
R.: El teru-tero. |
Yo
corro como un potro
y un poco más tal vez,
pero aunque tengo alas,
volar nunca me ves...
En tu casa mis plumas
están, ¡Y yo no estoy!
Puedo tragar piedritas.
¿Adivinas quién soy?
R.: El avestruz |
Es su madre tartamuda
y su padre un buen cantor;
tiene su vestido blanco,
y amarillo el corazón.
R.: El huevo. |
Blanco fue mi nacimiento
negra fue mi mocedad,
se me peló la cabeza
y no sé por qué será.
R.: El cóndor. |
Todos me pisan a mí;
yo no piso a nadie;
todos preguntan de mí,
yo no pregunto de nadie.
R.: El camino. |
Entre muralla y muralla,
hay una flor colorada;
llueva o no llueva,
siempre está mojada.
R.: La lengua. |
Tiene
dientes
y no come,
tiene barbas
y no es hombre.
R.: El choclo. |
En aquel monte escabroso
me dijeron que abra el ojo.
R.: El abrojo. |
Ancho y bola,
fortacho en la cola.
R.: El mataco, o quirquincho bola. |
Garra, pero no de cuerpo,
pata, pero no de vaca.
R.: La garrapata. |
Traca que traca,
tras la petaca.
R.: El ratón. |
Dos niñas a la par,
que no se pueden mirar.R.: Los ojos. |
Tordillo rabón,
patas de azadón,
cabeza de botón.
R.: El avestruz. |
Entra cantando,
sale llorando.
R.: El balde. |
Palo liso, palo liso,
cada vez que te veo, me atemorizo.
R.: La víbora. |
Tras, tras,
la cabeza para atrás.
R.: La lechuza. |
Un
animalito, lico, lico,
que no tiene cola ni pico.
R.: El sapo. |
Negro bocón,
petiso y panzón.
R.: El mortero. |
Alto y grandote,
con un diente en el cogote.
R.: El asador. |